viernes, 27 de abril de 2012

CAPÍTULO 11 Mags

Al principio no consigo oír nada, el griterío del publico es incesante, pero en ese momento Eustace Flickerman se pone en pie y viene a hacia mi con las manos en alto en un intento de acallar a la audiencia. Me saluda efusivamente y me ofrece asiento. Una vez estamos sentados reducen la intensidad de las luces y aparece el sello del Capitolio en la gran pantalla, durante las próximas tres horas veremos un resumen de todo lo que ha pasado en la arena.

Durante la primera hora, vemos los acontecimientos anteriores a la arena: la cosecha, la entrada en carro al Capitolio, las clasificaciones finales y las entrevistas. Un vez pasado todo esto, se centra en el campo de batalla, un más que minucioso resumen del baño de sangre con imágenes de tributos muriendo y matando cruelmente. Todo ello entremezclando con imágenes mías, en las que apenas me reconozco.

Y ahí está, el momento que más temía, mi encuentro con Nereo, aparto la mirada de la pantalla porque no quiero llorar, pero tengo una cámara prácticamente pegada a la cara para mostrar todas mis reacciones, así que, aunque no quiero que la gente me vea, no puedo ocultarme.

Más imágenes, ahí estoy yo atando a la chica del uno con la ayuda de mi compañero. La siguiente imagen es la muerte de Nereo seguida de mi lucha con el chico del diez. En ese punto la gente me aclama fervientemente, me aplauden por matar a un chico y eso me produce nauseas. Más muertes y finalmente mi cara a cara con la chica del dos, Bellatrix. Nos veo acechándonos mutuamente y acto seguido echando a correr delante de la bestia que nos perseguía, veo mi aparatosa caída y escucho mi grito al sacar el pie atrapado en el agujero, ahora todo son imágenes de las dos mezcladas, ella corre y yo me arrastro. La veo al borde del precipicio y ahí estoy yo, saltando con los brazos extendidos mientras ella es apresada por las garras y colmillos de la pantera. Veo mi reacción en la esquina inferior izquierda de la pantalla y no puedo evitar sentir lástima por la chica. Por último me veo en el agua, una voz me proclama vencedora y aparece el aerodeslizador.

Vuelve a sonar el himno que da por finalizado este circo y hace su aparición el presidente Rain seguido de un niño que sostiene el cojín sobre el que va acomodada la corona del ganador. El presidente la coge con sumo cuidado y la coloca sobre mi cabeza. Me dedica una sonrisa, que no le devuelvo, y me felicita.

Eustace Flickerman se despide de la audiencia, que protesta un poco y les recuerda que mañana no se pueden perder la última entrevista.

Después, nos llevan a la mansión del presidente Rain para el banquete de la victoria, pero no tengo ocasión de disfrutarlo, porque algunos de los patrocinadores y funcionarios del Capitolio pelean por hacerse una foto conmigo. Está amaneciendo cuando por fin llegamos a la cuarta planta del Centro de Entrenamiento. Estoy agotada por lo que me despido de todos y me voy a mi habitación. Me desnudo con parsimonia y me meto en la cama solo con la ropa interior, no tardo ni dos minutos en cerrar los ojos para sumirme en el más profundo de los sueños.

Noto unos suaves toquecitos en el hombro, abro un ojo a medias y veo a la chica avox.

- ¿Ya es la hora? - le pregunto. Asiente con una pequeña sonrisa en los labios y se marcha.

Me arrastro fuera de la cama y me dirijo al baño, me doy una ducha excesivamente larga, después me visto con lo primero que encuentro y salgo a desayunar. Apenas tengo tiempo para tomar un poco de leche y un bollo, porque hay mucho que hacer.

El equipo de preparación aparece hablando sin parar sobre lo que pasó anoche, están eufóricos. Lo único que parece importarles es que han salido en la tele a nivel nacional, no que hayan muerto veintitrés niños inocentes, pero no se lo tengo en cuenta, porque ellos tampoco son los culpables de esto.

Cuando llega Drew un inmenso dolor palpitante me atraviesa la cabeza, parece notarlo, porque los echa de la habitación y nos quedamos a solas. Esta vez, mi vestido es mucho más sencillo que el de la primera entrevista. Es de tirantes, con la parte de arriba calada formando dibujos, aunque no se me ve nada, porque a tenido la gentileza de poner un fondo negro para que contraste con el lila y no deje nada al descubierto. Por debajo del pecho tiene una trenza que hace las veces de cinturón y separa la parte de abajo que es totalmente lisa. Es de color lila y como los otro dos que he lucido, por encima de la rodilla. Aunque esta vez Drew a dado una tregua a mis pies, porque en lugar de llevar tacones, me pone unas simples sandalias negras que me sujetan el pie con una estrecha tira por encima de los dedos y otra tira un poco más ancha a la altura de los tobillos. Apenas me maquilla, cosa que agradezco, solo un toque de brillo en los labios y un fino perfilado negro en los ojos. El pelo me lo deja suelto, con mis ondulaciones naturales.

Esta vez la entrevista la realizaran en el salón del cuarto piso. Cuando me dirijo hacia la sala, la han cambiado por completo. Han colocado dos sillones de piel blancos y una mesita baja ante ellos dónde han colocado una caracola enorme llena de magnolias rosas y blancas. Los cámaras andan de aquí para allá preparándolo todo. Eustance Flickerman se me acerca y me sorprende con un cálido abrazo.

- Enhorabuena Mags, ¿que tal estás?

- Bien, gracias. - respondo educadamente.

- Estupendo entonces, adelante, toma asiento. - me ofrece caballeroso.- Preciosas, ¿no crees? - me pregunta señalando las flores.

- Si, mucho. - asiento.

- Las elegí yo mismo, ya que es la flor que te da nombre, ¿no es así? - vuelve a preguntar.

- Si, así es. - respondo sonriendo tímidamente.

Me guiña un ojo, alguien empieza la cuenta atrás y salimos en directo para todo Panem. Eustace Flickerman está en su salsa; bromea, ríe y cuenta chistes a un publico inexistente, pero que seguro nos está siguiendo muy atento. Empieza la ronda de preguntas.

- ¿Como lograste escapar indemne del baño de sangre?

Frunzo el ceño sin entender muy bien que a querido decir con indemne, ¿acaso no acabé sangrando copiosamente por una pedrada?

- Ya me entiendes. - rectifica al ver mi expresión.-  Me refiero a salir con vida y cargando con una mochila llena de provisiones.

- Yo no diría que lo que había en la mochila fueran provisiones. - digo y miro a Seah que me hace un gesto con la cabeza para que arregle lo que acabo de decir.- Quiero decir que cada uno se hace con sus propias provisiones y en lo referente al baño de sangre, solo pensé en salir de allí lo más rápido posible y con todo lo que pudiera agarrar.

- Por supuesto. - asiente.- Esas palabras no hacen más que acrecentar lo que ya pensaba de ti, que eres una superviviente. Y en la arena lo demostraste con creces, como cuando al ir a coger la tortuga, te mordieron las pirañas, pero aún así no te diste por vencida y la atrapaste.

- Bueno, tenía hambre. - digo, lo que provoca las risas de Eustace. - Y no iba a dejar escapar la oportunidad de comer que esa pobre tortuga me estaba brindando al pasar por ahí.

- ¡Exacto! - exclama y sigue.- ¿Y que fue lo que sentiste al reencontrarte con tu compañero de distrito, Nereo?

Agacho la cabeza, se me ha formado un nudo en la garganta que no consigo tragar. Eustace me pasa un vaso de agua y bebo un poco, dejo el vaso en la mesita, carraspeo un poco y alzo la mirada.

- Sentí miedo, pero también sentí alivio al comprobar que estaba bien. - musito.

- ¿Y al verlo morir, sin poder hacer nada por evitarlo y tener que luchar justo después para poder salvar tu propia vida? - pregunta.

- Solo pensé lo que cualquiera pensaría en mi lugar, en sobrevivir. - contesto eludiendo la primera parte de la pregunta.

- Claro.- asiente. - ¿Y que me dices de ese cara a cara con la tributo del distrito dos? fue un momento crucial.

- Sabía que era el fin y que no podíamos posponerlo por más tiempo. - respondo.

- ¿Y cuando te quedaste atrapada mientras huías de esa bestia enorme? - pregunta sentándose al borde del asiento.

- Al ver que no podría sacar el pie y que ese animal me iba a atrapar, pasé mucho miedo... pero cuando logré sacarlo, en lo único que podía pensar era en huir lo más rápido que pudiese, a pesar de que el dolor me aturdía por completo.

- ¿Y en que pensabas cuando te lanzaste al vacío? - pregunta expectante. - Porque te juro que mi corazón se paró en ese momento.

- Era la única salida, el rió pasaba muy cerca de mi posición y podía oír el agua caer, así que no me lo pensé y me tiré. - contesto sin más, encogiéndome de hombros.

Eustace asiente y se gira para quedar frente a la cámara, se despide de la audiencia de manera exagerada y todo termina. Luego se despide de mi con un efusivo abrazo y me desea suerte.

Me despido de Drew y del equipo de preparación. Seah me dirige por unos pasillos hasta un coche de cristales tintados que nos llevará al tren devuelta al distrito cuatro.
Cuando el tren empieza a moverse, respiro hondo y empiezo a relajarme. Solem nos llama a cenar y cuando terminamos, vemos la repetición de mi entrevista, al terminar me despido y me voy a mi compartimento, me lavo la cara y me tumbo sobre las sabanas totalmente vestida. Abro los ojos cuando el suave roce de una mano en mi mejilla me despierta.

- El desayuno está listo. - susurra Seah.

Me froto los ojos y voy al baño, me lavo la cara para despejarme y me peino un poco, el vestido está arrugado, pero no me lo cambio. Salgo del compartimento y me reuno con Seah y Solem para desayunar. Apenas pruebo bocado, porque lo nervios por volver a casa me lo impiden. Me acerco a la ventana y veo el mar. Estamos llegando, entramos en la vieja estación del distrito cuatro y mi corazón palpita desbocado. El andén está atestado de la gente del distrito y por las cámaras del Capitolio que quieren grabar mi regreso a casa. Nada más poner los pies en el andén corro en dirección a mi abuela, que me espera con los brazos abiertos y lágrimas en los ojos.

- Mi niña preciosa. - me dice mientras toma mi cara entre sus manos.

- Te quiero mucho abuela. - le digo entre beso y beso.

La abrazo y nos ponemos a llorar, apoyo la cabeza en su hombro y entonces lo veo, está justo detrás, esperando su turno. Mi abuela me suelta de su abrazo, le beso ambas manos y me dirijo hacia el. Abre los brazos y me lanzo a ellos, me abraza y nos besamos, las lágrimas vuelven a rodar por mis mejillas, pero el las restaña con sus labios.

- Te quiero pequeña. - dice besándome de nuevo.

- Yo también a ti River.

Al fin estoy en casa, con la gente que quiero y nunca más tendré que volver a preocuparme por si mi nombre sale elegido para ir a la arena.

17 comentarios:

  1. xD pobre mags, esa última parte la has hecho para jorobar eeh?? xD
    me encanta, muy largo, me estaba entrando mono de fan-fics ahora que todo el mundo menos yo se va de puente.
    cap 20 disponible en mi blog :D http://www.juegoshambrehaymitch.blogspot.com.es/

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    1. Pues aplaquemos nuestro mono juntas, porque yo también me quedo en casa esta puente.

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  2. Ueeeeeeee!!
    Ueeee!! QUÉ LA MAGS TIENE CHORBO!!

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    1. a riesgo de parecer ignorante, qué significa chorbo? xD

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    2. Chorbo significa novio en jerga, ya no se suele usar, pero aquí mi amiga es muy de usar palabrejas de ese tipo.
      Puede que dónde tu vivas usaran otra palabra o eres muy joven y nunca la has oido... quizás tus padres si que la conozcocan.

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    3. Ah... vale, gracias xD
      yo vivo por madrid, y la verdad es que jamás lo he oído pero ya preguntaré xD

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    4. Ahora podrás ir diciendo por las calles de Madrid como los chonis,canis, chicas con moños de un metro:
      -Vaya CHORBO más antiestético tienes, muchacha.

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  3. Me ha gustado mucho :3
    Pero Sobre todo ese final, con Nan y el mozuelo del River... aay, a saber como te lo montas ahora... Pero ya me has hecho la mar de feliz jojojojo
    Al señor Eustaquio me lo he imaginado de color furcia.
    Nereo...

    *carraspeo,tos,carrespeo,ehem*

    *Tono serio*

    Bueno eso muchacha, que sigas así y vayas poniendo cosas molonguis por la historia, un petonet.

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    1. Tranquil·la petita, tu ja saps que jo només faig coses molonguis ... a més ja et tinc a tu per donar-me la tabarra amb els teus embolics turduckenians.

      ¡Petons de maduixa!

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    2. jaja, me hace una gracias como comentas! xDD
      me parto cada vez que leo tus comentarios

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    3. Pues si los comentarios te hacen gracia... si nos ves por la calle fliparias!

      P.D: ella es la peor, que conste.

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  4. Pero, pero... que poca vergüencita tienes, yo no hago nada... son los astros que están mal alineados y me joden el karma.

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    1. Los astros no pueden estar SIEMPRE mal alineados...

      Además que tiene que ver eso para que te den venazos raros y te pongas a bailar el "no rompas más" en plena calle o te de por cantarme canciones de Miguel Bosé en una tienda atestada de gente...

      P.D: aún así te quiero eh, que conste también!

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  5. Hala... que cruel sacando aquí mis grandes talentos... tú quieres que acabe saliendo por la caja tonta, lo veo.

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    1. Si, haciendole competencia a Karmele en Salvame, pero tu desde A3 que te va más e.e

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    2. Hombre piensa que es tu canal... de algún modo debía llamar más tú atención.

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